Tuesday, March 19, 2013

El Camino


I will wait for you... 
-Munford and Sons


El camino hacia la casa abandonada hacía muchos años, estaba repleto de arboles, las piedras en sus orillas lucían desordenadas; no había una sola flor y el silencio era ensordecedor.
Unos minutos antes de clavar sobre el seco suelo del frente de la entrada de la casa un cartel que decía "Se Vende", notó que el sentimiento de soledad lo abrazaba, envolviendolo en nostalgia. Como en una película volvió al pasado, pudo caminar por los salones cubierto con su bata, descalzo la mayoría de las veces, preparando en la cocina un delicioso desayuno para los dos.

Ella salía de su habitación siempre con una sonrisa y su voz era una canción de amor para sus oídos; se reían juntos, se acariciaban, disfrutaban cada día, y cada hora que la vida les permitía vivir.
En los atardeceres caminaban de la mano por aquel sendero que en aquel entonces estaba cubierto de flores, de verdes y frondosos arboles; construían con pequeñas piedras toda clase de dibujos y con una vara escribían sus nombres para poder recordar en el futuro que sus almas estaban repletas de felicidad. 
De pronto también recordó aquella tarde nublada, en la que aun no sabia porque, ella subió apresuradamente en su automóvil sin decir siquiera adiós, y se fue.

Esperó algún tiempo una llamada, la busco cada tarde. Cada mañana miraba a través de la ventana pensando que iba a verla llegar, pero nunca ocurrió.
Con los meses, luego los años, la vejez se acerco a su casa; ella nunca regreso y el, decidió marcharse.
Hoy, después de mucho tiempo de pelear con su sentir, luchando con sus recuerdos, advirtió que había ganado la batalla tomando la decisión de vender aquel espacio que alguna vez fuera de los dos. Aquella mañana ya no quería seguir conservandolo; no tenia ningún sentido.
Dio la vuelta, comenzó a caminar lentamente por la senda que hoy parecia llorar en un llanto silencioso. El sabia que era la ultima vez que lo recorrería y el camino seguramente también lo sabia, porque a cada paso suyo parecía resquebrajarse.

Llegó a su automóvil, miró por un instante hacia atrás; la casa ya no podía verse. Volvió su cabeza al cielo y entonces noto que aquella tarde también las nubes cubrían el firmamento.




-Eliza Luna

Friday, November 23, 2012

Días.



Hay días que brillan tanto o mas que el sol...
Dias enigmáticos, repletos de secretos, llenos de fantasías como la luna.
Algunos en los que parece que todo va a mejorar, 
que el rocío que dejo la noche refrescara nuestra constancia.
Otros que brindan tranquilidad y quietud, 
silencios inolvidables como el atardecer.
Hoy que a veces los días pasan tan rápido como ver una película,
muchas veces no tengo el tiempo para detenerme a observar,
y entonces se convierten solo en horas que no descansan, que no dejan de caminar;
Y mi alma me exige que revuelva en mis recuerdos,
que encuentre las imágenes que el tiempo borrando esta.
Hoy he podido sentarme solamente, y sola para observar
y el sonido callado de un ave en su vuelo, soleada mañana que me abriga ya,
muy suave la brisa que desprende hojas que el otoño terco no quiere dejar;
hacen que lo bueno llegue a mi memoria, que las simples cosas pueda recordar
y que la alegría rebase mi alma que hoy ha renacido de la oscuridad.

Thursday, August 4, 2011

HOY QUISIERA ESTAR ENAMORADA


   Hoy quisiera estar enamorada !
Que el tiempo corriera, para verte;
esperar ansiosa tu llegada...
   Que la lluvia no impidiera tus pasos,
que el sol no te quitara las ganas,
que no hubieran despedidas,
ni vacíos, ni tristezas...
   Que todo un día, fuera poco
la sorpresa al encontrarnos, no acabara;
que nuestras manos no quisieran soltarse,
que la noche para amarnos, no alcanzara...
   Hoy quisiera estar enamorada !

Sunday, July 31, 2011

LAS CARTAS

   Julia no sabia si lo que estaba por hacer era lo correcto. No muchas veces se había detenido a pensar antes de actuar, pero ese día, era diferente porque podía sentir que el gran amor de su vida podía desaparecer si ella no actuaba con rapidez.
   Sola en su cuarto, tomo un lápiz y una hoja en blanco y comenzó a escribir:   "Mathias, no se si esto esta bien pero no encuentro las palabras, ni el momento para hacerlo frente a frente, es por eso que hoy decidí escribirte esta carta. Siento un poco de vergüenza porque temo que podría parecerte ridículo el hecho de que yo te diga TE AMO. Sucede que quiero terminar con esta angustia que me aprieta la garganta cada vez que observo como te alejas de mi lado; me desespera el hecho de pensar que tal vez no vuelva a verte o que encontres en otros brazos al amor de tu vida. Hoy necesito que sepas que estoy aquí; que mis sueños, mi tiempo (y aunque te parezca exagerado: mi vida) solo tienen que ver con el deseo de estar a tu lado para siempre, no se si a vos te suceda lo mismo y quisiera que de no ser así, no me negaras tu amistad. Voy a esperar ansiosa tus palabras, pero harías pedazos mi corazón si decidieras guardar silencio"
   La leyó dos o tres veces antes de firmar con su nombre y guardarla dentro de un sobre , aun después de haberlo hecho seguía con la duda acerca de si debía o no entregarsela. Era demasiado arriesgado, ella sabia que jugaba al todo, o nada.
 Alguien toco a la puerta... Si, allí estaba el, como siempre alegre y atrevido, decidido a vivir la vida sin compromisos de ningún tipo. Hablaron de muchas cosas aquella tarde; se rieron juntos, se divirtieron como cada vez que se encontraban.
   Al comenzar a anochecer, llego el momento de la despedida. Siempre lo acompañaba hasta la esquina; Julia busco la carta aunque aun no había decidido si se la daría. Muchas cosas los separaban, pero la diferencia mas grande era la edad, ella era unos años mas grande que el, y aunque no eran demasiados, hacían diferencia. Mathias nunca había dicho nada que le hiciera suponer que entre ellos podía haber algo mas que una amistad, pero eso no la detendría.
   Al llegar a la ultima casita de la cuadra, después de muchas esquinas, porque era cierto que les costaba  despedirse, se la dio no sin antes pedirle que no la leyera hasta que llegara a su casa. El tenia curiosidad y pregunto mas de una vez que es lo que decía la carta, pero como no obtuvo respuesta a eso, prometio no leerla hasta que ella no se hubiese marchado.
   Pasaron dos, tres, cuatro días... Una semana, dos y el no apareció. El silencio de Mathias estaba rompiendo el corazón de Julia quien cada tarde esperaba con ansias que el golpeara a su puerta, aunque eso no pasaba.
   Después de casi un  mes, volvieron a encontrarse, el actuó como si nada hubiese sucedido y explico con tontas excusas su desaparición, pero casi al terminar la tarde, la invito a pasear por el parque. Solo se miraron durante varios minutos, el paisaje que los rodeaba era precioso y el silencio que los envolvía era el mas acogedor; entonces el pregunto: - Crees que va a funcionar?
   Julia sintió que el corazón le iba a estallar antes de hablar diciendo: -Podemos intentar- y un beso de amor sello aquel comienzo de sus historias que en ese momento dejaban de ser dos.
   Varios años pasaron; siempre juntos compartiendo alegrías, tristezas, hijos, obligaciones, decepciones, encuentros; en fin, todo lo que la vida se encarga de hacer junto con el tiempo. Ultimamente hacia varios meses que habían dejado de hablarse, tantos años recorriendo juntos el mismo camino, no habían alcanzado para lograr que su amor fuera eterno y curiosamente en una tarde, Julia llego a su casa cansada de aceptar lo que ya no quería, de esperar lo que nunca iba a poder ser. Ya ni siquiera eran amigos, aunque aun vivían juntos.
   Ella se encerró en su habitación, sola, con el peso de los años y los recuerdos y la esperanza convertida en frustración; tomo un lápiz y una hoja en blanco y comenzó a escribir:
   "Mathias, tal vez hasta te parezca gracioso que aun hoy, no encuentre las palabras en mi boca, ni el momento para hablarte frente a frente. Claro... Ya no tengo vergüenza, y la ansiedad que me oprimía el corazón hace veinte años atrás, se ha convertido en angustia y tristeza. Ya no puedo decirte que te amo y no quiero seguir con estos sentimientos que me aprietan la garganta cada vez que me permito ver como las obligaciones, las presiones, las necesidades y la falta de responsabilidad han hecho que me aleje de tu lado. Aun tengo deseos de llorar cuando pienso en que puedo no volver a verte aunque no me desespera el hecho de que probablemente vayas a encontrar al amor en otra parte.
   Hoy quiero que sepas que siempre he estado aquí, pero que mis sueños, y mi vida ya no dependen de que estés o no a mi lado. No tengo idea si a vos te pasa lo mismo, hace tanto que no hablamos ! Ya no quiero esperar mas ni quiero guardar mas silencio, aceptando lo poco que podes ofrecerme.
   Se que puedo seguir aunque ya no estés y aprendí que las diferencias que habían entre nosotros y a las que aquella tarde decidimos no darles importancia, hoy han logrado separarnos. A veces quisiera retroceder el tiempo y no haberte entregado nunca aquella primera carta; éramos jóvenes y en aquel momento yo creía en el amor eterno. Me equivoque, de verdad lo lamento."
   Esta vez Julia no volvió a leer la carta, solo la guardo dentro de un sobre. Mathias estaba sentado frente a su computadora, embriagado con su mundo y sus ojos esta vez no se encontraron, solo coloco la carta sobre la mesa, camino hacia la entrada y sin mirar hacia atrás, cerro la puerta despacio.

                                                                                                                                     FIN

                                                                                            ELIZA.
 

Monday, July 25, 2011

UN BRINDIS

   Quiero brindar por la vida,
por los momentos pasados,
por los amores vividos,
por el llanto derramado.
   Por las miradas vacías,
por la esperanza deshecha,
por las lagrimas perdidas,
por los sueños que se alejan...
   Y un brindis mas por las risas,
por las palabras sinceras,
el cariño recibido,
las bellezas de la tierra !
    Hoy quiero brindar: Por la vida !
porque aunque a veces difícil,
agotadora y sombría;
otras muchas fue pasión,
emociones y alegrías.


                                             ELIZA.

Monday, April 18, 2011

COMENZANDO

   Mañana de nubes
con un sol espía,
flotando en el aire
olor de vainilla.
   Perfume de flores,
rocío temprano;
¡Como corre el tiempo!
Hoy casi lo alcanzo.
   Pero abrí la puerta,
compartí momentos,
alegre una vida,
ame al silencio...
   Me hice mas preguntas,
fui hasta la ventana,
y aunque no te he visto...
¡Supe que allí estabas!

                  Eliza.

NI VERDES, NI BRISAS, NI CANTOS

   De repente la tristeza invadió mi alma
ni verdes, ni brisas, ni cantos
pueden sacarme del oscuro rincón;
no importa por donde yo quiera escaparme,
todo se derrumba a mi alrededor.
   Niños que cargan niños,
hombres con gran poder,
mujeres que se resignan...
la muerte se deja ver.
   Extraña es la vida,
solo desierto y campo
con caminos muy inciertos
sin un claro final.
   Hoy que las lagrimas quieren desbordarse,
y de tanta angustia duele el corazón;
ni verdes, ni brisas, ni cantos
pueden rescatarme del oscuro rincón
no importa por donde yo quiera escaparme...
   Todo se derrumba a mi alrededor.

                                               Eliza.